Marcaje de tiburones juveniles se realiza en Galápagos

Un grupo de guardaparques de la Dirección del Parque Nacional Galápagos del Ministerio del Ambiente, desarrollan un programa de monitoreo y marcaje de tiburones juveniles dentro de la Reserva Marina de Galápagos, con el objetivo de conocer las zonas de crianza de estas especies, así como su desplazamiento y distribución en el archipiélago. 
 
Previo a cada salida de marcaje de tiburones, los guardaparques tienen identificados los principales sitios que son refugio de estas especies en las principales islas del archipiélago. El proceso de captura, por medio de redes, y marcaje, bajo estrictas normas y protocolos de seguridad no demora más de dos minutos, para no causar daños en el individuo. 
 
Una vez en la red, cada tiburón se sube a la embarcación en donde el personal toma las medidas de longitud total, caudal, estándar, interdorsal y muestra genética, además del peso. Posteriormente se coloca una marca externa en la aleta dorsal, como una etiqueta, que otorga un número de identificación, y una marca interna en el dorso del tiburón, que asigna un código para ser leído por el escáner en futuras recapturas.
 
Asimismo, durante el monitoreo se identifica el sexo y la edad del tiburón, a través del estado de apertura del orificio umbilical.  
 
Una vez tomados los datos y colocado el implante, los tiburones son devueltos al mar con un procedimiento que asegura la recuperación del espécimen bajo el agua a fin de que ésta circule por sus branquias y recobre dinamismo.
 
Aunque el monitoreo no es específico para ninguna especie de tiburón, en las áreas de manglares, que han sido identificadas como zonas de crianza, se han encontrado principalmente tiburones de punta negra.
 
Esta actividad se realiza periódicamente desde el año 2006 y ha permitido a los técnicos y científicos de la Dirección Parque Nacional Galápagos recolectar datos sobre la tasa de crecimiento, talla en la que el tiburón abandona estas áreas de crianza, crecimiento poblacional, entre otros. En el último monitoreo, realizado en la Poza de Las Azules, en la isla Santiago, los guardaparques lograron marcar 4 tiburones hembras y 12 machos. 
 
Estos estudios, sumados a otros monitoreos, han ayudado a delimitar zonas de protección como los establecidos para las islas Darwin y Wolf donde se ha detectado que tienen la mayor biomasa de tiburones del mundo.
 
Los tiburones son especies clave para mantener la salud de los ecosistemas marinos. Están en el nivel superior de la cadena trófica y su alteración generaría un efecto "cascada" sobre los demás organismos marinos.