Iguanas terrestres fueron reubicadas para asegurar su alimentación

La escasez de lluvia, poco alimento y elevado número poblacional de iguanas terrestres en el islote Venecia, situado al noroeste de la isla Santa Cruz, motivó el traslado de un grupo de seis iguanas terrestres (Conolophus subcristatus) hacia el cercano sitio de visita Cerro Dragón, como una medida de manejo para asegurar la supervivencia de los individuos.

A las seis iguanas reubicadas durante el último viaje al islote, se les colocó un dispositivo de identificación subcutáneo y una marca externa, que permita a los guardaparques mantener un seguimiento de su estado de salud y supervivencia en el nuevo hogar, en futuras recapturas.

Originalmente, Venecia no contaba con iguanas terrestres, pero a mediados de la década de los 70's, una parte de la población de iguanas de Cerro Dragón fue llevada al islote para protegerlas de la presencia de los perros salvajes que amenazaban su existencia. La iniciativa incluyó la colocación de una alambrada para evitar que los canes crucen hacia el islote, que está separado por un canal angosto.

Los trabajos de control de especies introducidas que ejecutó la DPNG en Cerro Dragón eliminaron los perros salvajes y permitieron que se convierta en un sitio más seguro, por lo que las iguanas terrestres pudieron volver a su hábitat natural. La reubicación inició en el año 1990.

Desde entonces, la Dirección del Parque Nacional Galápagos ha realizado más de 100 traslados, sobre todo durante las épocas de sequía o de escasez de alimento, mientras que paralelamente se realizan controles de los depredadores introducidos como burros y gatos salvajes.

Las iguanas terrestres, o iguanas amarillas, cumplen con la función de herbívoro natural en las islas en las que habitan. Pueden llegar a medir hasta un metro de largo y pesar hasta 13 kilos. Se alimentan fundamentalmente del fruto del cactus.